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La nueva norma de etiquetado en México: un reto para el fulfillment

Uno de los cambios más importantes que vivió la industria de los alimentos y bebidas en 2020, fue el nuevo etiquetado frontal. A finales del mes de marzo de ese año, el Gobierno Mexicano publicó en el Diario Oficial de la Federación, la Norma Oficial Mexicana 051, una nueva regulación que tiene como objetivo que los consumidores conozcan, de manera sencilla y clara el contenido de los productos que están consumiendo.

Bajo esta nueva norma, además del etiquetado reglamentario, las nuevas etiquetas tienen los octágonos informativos que ahora todos conocemos, con los cuales se informa acerca del contenido del producto: contenido de energía, nutrientes, ingredientes y componentes cuyo exceso en la dieta puede ser perjudicial para la salud; además, se ha eliminado el uso de personajes –dibujos animados, deportistas, mascotas o celebridades– como estrategia de promoción de cualquier producto que contenga al menos un octágono.

Desde la publicación de la NOM-051, se advirtieron los retos logísticos que implicaba etiquetar productos que ya estaban en circulación y que pueden mantener un tiempo de vida largo. El sector empresarial buscó aplazar la entrada en vigor de la misma debido a los costos que implicaría dichos cambios en las etiquetas; también, la Concamin y el Consejo Coordinador Empresarial, han alegado que las nuevas etiquetas infringen la propiedad industrial y atentan contra la comercialización. Pese a estas inconformidades, la NOM-051 se aplicará en las siguientes etapas:

  • Primera fase: del 1 de octubre del 2020 al 30 de septiembre de 2023, en la que se evaluará la información nutrimental de los productos.
  • Segunda fase: del 1 de octubre de 2023 al 30 de septiembre de 2025, tiempo en el que se evaluará si los productos han reducido la cantidad de elementos que podrían dañar la salud.
  • Tercera fase: Del 1 de octubre de 2025 en adelante, donde se continuará con el monitoreo de los productos.

Para las empresas, es crucial contar con socios estratégicos que los ayudan a afrontar esta nueva normatividad avalada por diversas instituciones a nivel mundial; desde el proceso del diseño de etiquetas, hasta el etiquetado, distribución y envío final al cliente de los productos, para así evitar la inmovilización de los mismos y ocasionar multas o pérdidas en sus ventas.